El esfuerzo de toda una vida, se puede perder en segundos, es por ello que para proteger nuestro patrimonio contra eventos tales como incendios, vientos fuertes, granizo, inundaciones, rotura accidental de vidrios y unidades sanitarias o red hidráulica, explosión, actos de terrorismo, robos, daños o lesiones a terceros y muchos otros, resulta ser económicamente mejor tener un contrato de seguros que no tenerlo. Todo esto, para minizar gastos y generar un ahorro en nuestra economía.